|
Palabras
de Alexis Hierrezuelo, en representación de la Asociación
Nacinal de Cubanos Residentes en Brasil "José Martí"
(ANCREB-JM), en la Conmemoración del 26 de Julio en el Guantanamera-Bar
del Club Assefaz en Brasilia
Estimados
Compatriotas,
Invitados:
La Asociación de Cubanos Residentes en Brasil (José Martí),
en coordinación con el Centro de Estudios Cubanos de la Universidad
de Brasilia, la Embajada de Cuba, otros grupos de amistad con nuestro
país y el Bar Guantanamera, no podían dejar pasar por alto
una de las fechas más significativas de la historia cubana, el
26 de Julio, "Día de la Rebeldía Nacional".
Era la mañana de la Santa Ana, de aquel 26 de julio de 1953, fecha
escogida para demostrarle a la tiranía batistiana que los cubanos
estaban hartos de tanta ignominia y de tanta criminalidad. Que había
que dar un basta e ir a la lucha armada, único camino para llegar
a la verdadera libertad.
Fidel,
al frente de 160 aguerridos jóvenes, organizó conjuntamente
con Abel Santamaría, Juan Manuel Márquez y Renato Guitart
lo que sería una muestra de la valentía de esa brava generación,
la bien llamada Generación del Centenario del Nacimiento del Apostol
José Martí.
120 hombres atacarían el Cuartel Guillermón Moncada, que
era el mayor enclave militar de la isla fuera de la capital del País,
y 40 atacarían el Cuartel Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo,
lugar estratégico localizado en el centro del Oriente cubano. El
objetivo era dividir esta antigua provincia en dos e impedir que los refuerzos
llegaran a Santiago de Cuba, ciudad donde estaba localizado el ya mencionado
Cuartel Moncada.
Militarmente la acción no dio resultado, el factor sorpresa, aliado
de estos jóvenes revolucionarios, no funcionó y el asalto
se convirtió en una muestra de la capacidad cruel y asesina del
régimen.
Pocos
revolucionarios fueron muertos en combate, la gran mayoría fue
brutalmente torturada y asesinada en el patio e interior del cuartel,
finalizada la acción. Los líderes, a excepción de
Fidel y Raúl, tuvieron la desdicha de ser diesmados con la muerte
de los ya mencionados Abel, Juan Manuel Márquez y Renato Guitart.
También engrosó la lista de los muertos el Dr. Mario Muñoz
(quien se ocuparía de prestar atención médica a los
heridos) y Raúl Gómez García (El poeta del Centenario).
Muchos otros también caerían ese día en Santiago
de Cuba y en Bayamo de la misma forma en desigual combate, teniendo en
cuenta las pocas armas y la pésima calidad de las mismas.
El asalto lejos de constituir una derrota, fué una gran victoria
moral, pues sirvió para reabrir el camino, para marcar una fecha
que constituyó el recomienzo de la lucha armada en nuestro país.
A partir de ese momento, Cuba contó con el Movimiento 26 de Julio,
lo que a la postre se convirtió en el Ejército Rebelde que
finalmente triunfaría el 1º de enero de 1959.
La muerte de todos aquellos jóvenes no fue en vano, escuelas, instituciones
civiles, militares y deportivas en nuestro país hoy llevan el nombre
de aquellos héroes. Muchos de ellos dejaron el confort de familias
de clase media en aquel entonces para defender la Patria, otros simplemente
personas pobres, vieron en su actitud revolucionaria la única forma
para demostrar su dignidad, para de esa manera contribuir y llevar a Cuba
a la verdadera independencia.
Hoy, a exactamente 54 años de aquella gesta gloriosa, honramos
la memoria de aquellos que dieron sus vidas en aquella epopeya militar
y al mismo tiempo proclamamos nuestro irrestricto apoyo a la Revolución
Socialista Cubana, mil veces heróica.
Siempre estaremos en combate (como dice el poema de Raúl Gómez
García) y decimos que mientras exista un cubano con vida, para
levantar en una mano la bandera y en la otra el fusil, siempre habrá
un 26 de Julio.
Gloria eterna a los héroes y mártires del Moncada!
Viva Cuba Libre! |
|